MaPi 2012

La historia

El ingeniero francés David Crespy, al principio de esta increíble historia.
El ingeniero francés David Crespy, al principio de esta
increíble historia.

En 2010, David Crespy, se encontró bloqueado a Aguas Calientes, debido a lluvias diluvianas. Para pasar el tiempo, recorre las ruinas de Machu Picchu y sus pequeños pasajes. En el corazón de la ciudadela inca, observa la presencia de algo extraño: un «refugio», situado al pie de uno de los edificios principales que dan a un pequeño pasaje. En este pequeño pasaje, nadie le había dado la importancia que requiere, ni los turistas, ni tampoco los arqueólogos. Para David, no cabe duda de que se encuentre ante una «puerta», una entrada sellada por los Incas. En agosto del 2011, David Crespy le llega a sus manos un artículo de la revista francesa “El Figaro Magazine” dedicado a las investigaciones de Thierry Jamin y a su campaña «Inkari 2011». Enseguida, decide ponerse en contacto con el investigador francés.

Una vez que se han puesto en contacto con Thierry Jamin, se inicia el interés por investigar dicha entrada. Cómo trabajos antecedentes, se aprecia la semejanza entre los contextos funerarios y las zonas investigadas en el valle del Lacco y Chunchusmayo. Confirma la hipótesis de David Crespy. Se realizan varios viajes a la ciudadela de Machu Picchu, para comprobar in situ, la ubicación de la entrada. En estos viajes le acompañan arqueólogos especialistas en el campo y arqueólogos de la Dirección Regional de Cultura de Cusco. Después de la confirmación de los diferentes especialistas, se llega a la conclusión: Se trata bien de una entrada, que aún se encuentra cerrada por los Incas en una época indeterminada. Se confirma la semejanza de los contextos funerarios hallados por Thierry Jamin y su equipo en los valles de Lacco y Chunchusmayo.

La famosa entrada descubierta por David Crespy en 2010. ¿Cuáles secretos cierra?
La famosa entrada descubierta por David Crespy en 2010.
¿Cuáles secretos cierra?

El contexto general de esta «puerta», acondicionada en el centro de uno de los principales edificios de la ciudad, dominando el conjunto del sector urbano, ha llevado a pensar a Thierry Jamin que se trata sin duda alguna de un sitio funerario de primera importancia.

Gracias a David Crespy, el investigador francés piensa haber localizado la entrada de una sepultura importante (y posiblemente real) al mismo corazón de la ciudad. La tradición y ciertas viejas crónicas, como Juan de Betanzos, nos afirman que Machu Picchu pertenecía a la panaka (descendencia) del emperador Pachacútec, el Inca que transformó el pequeño estado andino en el más poderoso imperio del continente americano. La tradición nos revela que Pachacútec, habría sido inhumado en Machu Picchu. Es muy posible que este recinto (cámara) funerario se remita a este soberano del siglo XV. Sería un gran acontecimiento para la historia de Perú y de la América precolombina. Hasta ahora, no se ha hallado ninguna momia del linaje de los emperadores incas. ¡Sería una historia sin precedentes!

En abril del 2012, el Ministère péruvien de la Culture donne son feu vert à l’équipe de Thierry JaminMinisterio peruano de Cultura le da su luz verde al equipo de Thierry Jamin para realizar una serie de resonancias electromagnéticas destinadas a confirmar, o no, la presencia de una cámara subterránea, tal vez funeraria, en el subsuelo del Edificio N°02, del Sector 02, Subsector E, Unidad 03 de la ciudadela perdida (Resolución Directoral Nacional, N ° 144 - 2012 - DGPC - VMPCIC - / MC, con fecha del 22 de marzo de 2012).

Representación en 3D de las gradas conduciendo hacia una sala principal.
Representación en 3D de las gradas
conduciendo hacia una sala principal.
La cámara principal, posiblemente una cripta, descubierta el 17 de abril de 2012 por resonancias electromagnéticas.
La cámara principal, posiblemente una cripta,
descubierta el 17 de abril de 2012 por
resonancias electromagnéticas.

Realizadas desde el 09 hasta el 17 del último abril, estas resonancias confirmaron la presencia de una o de varias cavidades bajo el edificio. El equipo de Thierry Jamin llega a localizar, gracias a la utilización de un géoradar Golden King DPRP, la existencia de dos entradas (situadas detrás del vano de acceso) y consigue la imagen en 3D de una escalera quién conduce hacia una cámara (¿funeraria?) importante. Algunos días más tarde, las medidas realizadas por la utilización de un Rover CII New Edition y de un CaveFinder confirman la presencia de gradas, de varias cavidades subterráneas, de las que están una vasta sala cuadrangular.

Mario Escobar (a la izquierda) y Ricardo Tamaki (a la derecha) efectúan resonancias electromagnéticas con un
Mario Escobar (a la izquierda) y Ricardo Tamaki
(a la derecha) efectúan resonancias electromagnéticas
con un "súper sensor", bajo la mirada de David Crespy
y Daniel Merino (en el centro).

Los georadares también van a detectar la presencia de metales en gran cantidad. Con el Discriminador Molecular de Frecuencias, se localizaron la presencia de objetos de plata y oro.

Por fin, la utilización de cámaras endoscópicas confirma la hipótesis según la cual los bloques de piedras y los terraplenados dispuestos en la entrada del edificio tenían función sólo para ocultar un pasaje y no para sostener las estructuras del edificio. Los espacios anchos y vacíos dejan divisar la existencia de un misterioso corredor.

Parece que Thierry Jamin y su grupo no se han equivocado. Las resonancias son formales. Se trata bien de una puerta, cerrada por los Incas, para ocultar algo de muy importante. Aquí se esconde posiblemente el tesoro arqueológico principal de Machu Picchu.